martes, 14 de abril de 2015

El viaje en el coche de un "bogan" (y su hermano)


La salida de South West Rocks fue algo más hacerosa y duradera en el tiempo de lo que fue cualquiera de las anteriores. Obviamente, también opté por ejercer la ardua tarea del autostop. Me gustó el hecho de que Jess, indudablemente aunque domingo, me llevase hasta aquella gasolinera de mala muerte. Me parece que de no haber sido así, estaríamos hablando de un nuevo empadronado en South West Rocks y de un nuevo inquilino en casa de Jess.

Dos horas esperando, buscando la sombra bajo el Sol australiano, y siendo atacado durante bastante rato por las pesadas moscas australianas. Esta variedad intenta buscar algo en tus orificios faciales, sean boca, oídos o nariz su objetivo, estás perdido. En el libro “En las antípodas” decía que cuando te empizas a menear con las manos para arriba y para abajo le llaman el saludo australiano. No hubo mucho que sufrir, de todas formas. Me acodé de aquel sombrero color verde camuflaje. Un sombrero al estilo “cowboy” con ala plana, del que colgaban diversos cordones a lo largo del perfil del ala, con corchos al final de cada cordel. Esto hace que con cada ligero movimiento de tu cabeza lo cordeles y corchos se tambaleen como una piñata, para así espantar los insectos. Parecía una tontería cuando nos lo regalaron como souvenir en Madrid, pero 20 años después lo hubiera deseado desesperadamente.

Siempre, al hacer autostop, te vuelves un poco más loco. Locura transitoria del autostopista que consigue en hablar solo o en hablar con los conductores, copilotos y demás acompañantes aunque tengan el cristal subido. Aunque no te estén ni mirando. Aunque el coche esté vacío... El síndrome incluye discutir contigo mismo sobre si el siguiente coche te cogerá, el porqué, el porqué no lo hizo el anterior... En una conversación (en voz alta) conmigo mismo sobre la posibilidad de que la siguiente monovolumen Toyota negra con los cristales tintados me diera un “lift” (como se dice aquí), paró y una ventanilla bajó. Verán el lector y la lectora que voy a extendenderme en el relato de este trayecto, pero es que se trata del más interesante por el momento. Como comentaba, como copiloto hay un tío grueso, con cara de faltarle un hervor, con una sonrisa asustadiza, que a mi pregunta de “Hasta dónde van” no me responde. Más allá del gordo, y del freno de mano desaparecido tras la inmensidad de este, se ecuentra un escurridizo rubio de unos cuarenta, bañador Billabong, gafas Oakley, pendiente y tatuajes talegueros. Nos cruzamos tres o cuatro frases por las cuales entiendo que van para allá, porque termina con un “jump in the car, mate” (métete al coche, colega). Un buen tipo con un buen acento. Entiendo la mitad de lo que dice. Pero se va a tratar del mejor trayecto del que he sacado una banda sonora incluida, porque la música que llevaba no tenía desperdicio, sin ánimo a ironías. Era, sencillamente, impecable. Apunté los nombres de todas las canciones que iban saliendo en el reproductor. Todas las que me gustaban. He creado una banda sonora de ese viaje que no paro de escuchar. Se llama “SWR to Brisbane – A lift in a bogan's car (South West Rocks a Brisbane – Un viaje en el coche de un paleto).

“bogan” se refiera a toda persona del campo que desconoce cualquier otro idioma, que desconoce que ni siquiera exista, que odia a los aborígenes porque todo el mundo los odia, cuya vida es el campo... Bueno, creo que “paleto” le hace justicia como traducción. Pero, más allá del significado de bogan, gracias Steve por tan amable y apacible trayecto, aunque el hecho de que hubieras hecho 8 horas para llevar a tus hijos con su abuela, hubieras descansado una, y hubieras conducido otras tres en el momento que me cojiste, pues no me tranquilizaba mucho, la verdad. Pero entre eso, tu hermano el gordo y la cantidad de latas de redbull por el suelo, yo ya estaba dentro. Gracias por la música (Más abajo dejo una copia de la lista):

George Ezra – Blame it on me
Outlaws – Green grass & hide tides
Dr Hook – I sot stoned and I missed it
The Angels – Take a long line
The Guess Who – This eyes
The Queen – Another one bites the dust
Black Sabath – Paranoid
Foreplay – Long time
ACDC – You shook me all night long
Cindy Laumper – Time after time
The Cream – Crossroads

El padre de Steve era camionera y, cómo el dice, no es para mucho el conducir como el conduce teniendo en cuenta que desde los seis años se iba con su padre a hacer rutas, y desde los 12 recuerda coger el camión. Pero no para aparcarlo, si no para hacer kilómetro a la orden de “Tú pon el crucero y todo recto hacia el norte. No te salgas. Me voy a echar una siesta”. Supongo que da igual que tengas doce que treinta y dos. En medio del desierto no te quieres salir de la carretera para que se te coman el sol y los dingos. Para este tipo de cosas se hace autoestop. Para conocer a más que personas con iphones y ipads en autobuses. Para conocer a Steve y a su hermano, que le reconece que al principio estaba asustado. Steve le dice que él y su padre lo hacían constantemente, coger autoestopistas con el camión. He de decir que a éste no le he mencionado nada sobre Ivan Milat.

Después de eso, Brisbane me ha dejado un sabor de boca agridulce. Viniendo de un pueblo de 4.000 personas y haber pasado allí una semana no es lo mismo que visitar un Brisbane de 2 millones en un hostel. Un hostel lleno de alemanes y franceses, todos con trabajo o buscando trabajo y que ya tienen su propia familia aquí montada. Las relaciones son algo distantes, raras... Bonitos paseos y bonitas fotos de la ciudad. Dos días. Mañana huyo. Lo siento Brisbane, otra vez será. Hecho de menos la naturaleza.

Una ciudad donde no hay tantos ciclistas como en ACT, pero que tiene lustrosos grafittis sobre ellos
Delante del parque de bomberos


Victoria Bridge

Me estoy empezando a interesar mucho por los jardines botánicos. Un buen sitio donde pasar el rato sin calores y relajado. Y son gratis

Kangaroo Cliffs son unas paredes de roca donde la gente escala. Se me han puesto los dientes largos...


Stork Bridge desde Eagle St Pier - Un ferry gratuito recorre cada media hora el río


Encuentra el lagarto

Extraña flor

Encuentra la mariposa

Encuentra la rana de dos centímetros

Una panorámica desde Mt Coot-Tho

Desde William Jolly Bridge, un bonito skyline de Brisbane

Buscando un atardecer, que hacía ya mucho

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