Después de deambular por Alemania con el dedo levantado, llegar a Ghent (Bélgica) desde Frankfurt fue fácil. Fue fácil porque lo busqué fácil: blablacar.com . Bien, a las 14.30 estaba saliendo de un punto de Frankfurt del que no me acuerdo, con el coche lleno. Así que, esta vez sí: Fast & nice.
Al llegar a Ghent tengo chófer. Santi me recoge en la estación de tres, que está totalmente en obras, y nos vamos a casa. Bastián, la criatura pequeña de la familia ya duerme. Nos tomamos unas cervecitas en casa y nos vamos para el centro a hacer lo propio. El centro de Ghent, incluso de noche, es encantador y seductor. Es cualquier otra cosa menos monótono. No tiene un edificio igual a otro, y todo parace centro histórico.
Es una ciudad estudiantil-universitaria que tiene una media de edad bastante baja, pero no da la sensación de que todo esté hecho por y para el estudiante. Resulta muy agradable pasear con las bicis por ahí, por todos lados, porque Ghent es una de esas ciudades con bici que tienen de esos carriles por todos lados. Están por todos lados. Están bien respetadas y bien vistas. La gente está muy hecha y es muy consciente de lo que acontece, y no como el “carril bici” de Madrid. La bici se convierte en tu mejor amiga en una ciudad en la que solamente he visto una cuesta arriba (y en la misma, una cuesta abajo). Asi no es difícil. Y menos en una ciudad que también te da facilidades de aparcamiento para ellas y en las que el robo de bienes es menor.
Y a partir de Ghent y de una despedida de Europa, comienza la consecución de medios de transporte hasta Sydney.
Fase 1. Un corto tren hasta Bruselas, sin el menor altercado.
Fase 2. Un corto blablacar hacia París inmediatamente después saldría un poco tarde, y sería la siguiente etapa. El conductor francés dijo, lo primero del viaje “Let's speak english because Alberto doesn't speak french”, e inmediatamente después empezaron a hablar los tres en francés. Así se hace... A mitad de camino la chica que se sentaba atrás conmigo no quiso saber nada más de lo que se hablaba delante, así que pude hablar en inglés. De tonterás, pero en inglés.
Fase 3. Un poquito (13 horas) de Charles de Gaulle International Airport. Bien, CDG Internation Airport tiene el tercer puestoe en afluencia de tráfico en Europa después de Heathrow y Frankfurt en ese orden. Bien, pues como buen tercer aeropuerto tiene muchos enchufes y WIFI gratis. Pero después de dos horas, un sofá incómodo y haberme comido todos los sandwiches, ya me subía por las paredes de Charles y de su hermano pequeño.
Ya conocía a los residentes, a los de la limpieza, a un tipo que se paseaba todo vestido de negro, con gabardina, botas de Marilyn Manson y gafas de sol negras. Además era negro, se sepa el dato. A parte de cuatro miembros del ejército con supermetralletas (La cosa después de lo de Charlie Hebdó está turbia). Bien, pues cuando ya estaba cómodo con todo eso, incluso con el asiento, es cuando te desvelas y ya eso no va para ningún lado. Cinco de la mañana, hasta las 9 y media de la mañana que facturaba fueron las cuatro horas más horribles de mi vida (dramatizando). Tom Hanks, un principiante.
Fase 4. Embarqué en un vuelo de AirChina y volar a China. Bien, pues se ha de contar que a mi los aeropuertos me ponen nervioso. Da igual que lo tengas todo preparado desde hace tres semanas. De hecho, eso me pone más nerviso aún porque no sé dónde mierda están las cosas. Bien, deberían venir todas dadas. Pero también ellos y ellas tienen el poder de decirte que sí o que no a todo. “¿Puede facturarme la maleta hasta Sydney?”, y cuando la respuesta es “No” todos los planes pueden cambiar. Bueno, en Shanghai habrá consignas. “¿Me puede facilitar el papel de la Transit Visa en Shanghai?”, cuya respuesta fue “No”. Así que... No visa, no maleta... Sonaba a 13 horas más de aeropuerto. Bien, pues después de bajar ya iba con las mosca detrás de la oreja. Una cosa no funcionaba sin la otra. Qué más me daba dejar la maleta en consigna si me tenía que quedar en el aeropuerto. O qué más me daba poder salir si me tenía que pasear on la mochila de todas formas.
Al llegar a Shanghai no pudimos bajar inmediatamente. Tuvimos que esperar porque la policía subió y se llevó a una chica que esperaba para salir. La chica no parecía ni asustada ni sorprendida. Al final puede salir a Shanghai. Shanghai es una ciudad un poco de locos. Tiene el tren más rápido del mundo, que va desde Supong Airport hasta la ciudad. A la ida me quedé descontento con sus únicos 301km/h de máxima, pero a la vuelta le pusieron las plas correctas y llegó a los 431km/h.
Una vez llegué a la última parada en la ciudad, decidí ir andando a la parte de “Manhattan”. Y resulta que tardé tres horas. Al paso de patos laqueados colgados en la calle, tiendas de chinos, restaurantes chinos, gente que me saludaba sin ton ni son “ni hao”, gente haciendo tai-chi en los parques con músiquita en radiocasettes, un poco de sopita china en un sitio en el que le sorpendí, y un intento de tipo que casi me cuesta la cara. Esto lo voy a extender un poquito.
Una pareja de chinos estudiantes, o estudiantes chinos, me piden que les haga una foto en uno de los lugares más raros. No sé por dónde viene, pero viene por algún lado. Me cuentan no sé que de una exposición sobre té, porque china tiene un montón de tés por aquí. Bueno, pues al final que vamos a un sitio de tés. Solos, ellos dos y yo, y una mujer que dice mucho “ni hao” al entrar nosotros, explicación de cómo se hace el té... pero la chica explica en chino, y una de los que he conocido en la calle me lo dice en inglés, pero casi a la vez que la otra. Se ve que está preparado. Me dan lista de precios y les digo que no voy a pagar. Insisten en ponerme un té. Les digo que ya no quiero más y que me voy. Me dicen que tengo que pagar por el té . No voy a pagar por el té. Me voy, pero el chico me corta la puerta, y la chica que hablaba en chino me la cierra (es corredera). Aparto al tío, que me dice que no le toque, así que con una mano abro la puerta, que la otra no me deja abrir. Abro un poco y pongo el puño para que no se cierre. Eso se lleva unos minutos de mi vida, en la que un chino más alto y fuerte que la media de lo que sabemos está entre la puerta y yo. Al final empiezo a gritar, no por llamar auxilio, si no porque me tienen hasta los huevos. Alguien pasa por el pasillo y les dice que ya vale. Me piro y ellos también, haciéndome el “fuck you, nothing is for free in China”. Con esas, me voy al aeropuerto... Malditos timadores asiáticos... Otra vez como en Vietnam.
Todo perfecto, nos vamos para Sydney!
 |
| Reflexion |
 |
| Frankfurt |
 |
| There is somthing better than perfection |
 |
| Los canales de Ghent son de lo más atractivo de la ciudad. Su vejez y su verdor recuerdan a Venecia en todo momento. |
 |
| Una estatua de un niño colgado entre dos ventanas nos deja con la intriga |
 |
| Graffiti@Ghent |
 |
| Yo y mis ventanas |
 |
| el Museo del Dr Guislain es un antiguo Psiquiátrico. Hoy en día solamente se dedica una parte de él a ser psiquiátrico propiamente. el resto se dedica a una exposición permanente sobre la historia de la psiquatría y exposiciones de arte. Nos lo recomendó Katy. Una exposición de artistas, la mayoría con manías persecutorias, esquizofrenias o autismo, nos daba la bienvenidad. Después vimos la exposición de de retratos y una exposición de un ilustrador que el Bélgica es muy famoso y tenía muchas portadas de libros, películas y carteles de festivales. Dooreman es el nombre, para algún interesado. Lo más interesante es, sin duda, la exposición permanente sobre la historia del centro psiquiátrico y la historia de la psiquiatria. A lo largo de la exposición, de la mano de la historia del centro, se va haciendo alusión a métodos, procesos y cambios en la histora de la psiquiatría. Salvajadas y demás se ven todo el rato, como los principios de la lobotomía, cuando un tipo empezó a exorcizar a gente por ahí diciendo que lo que tenían era una piedra demoniaca en el cerebro que podría sacar accediendo desde el grobo ocular con un palo. Algo así dicen que es el comienzo de la lobotomía. Se hace una larga alusión al combate que hizo este Dr Guislain contra la psiquiatría tradicional, contra los estereotipos tipo diagnosis de rostro (dar un veredicto de la enfermedad según el tipo de cara de la gente. Siempre s ha visto a gente loca por su rostro), extralimitación de los rayos-x, encierro, etc. En fin, muy interesante. He estado viend y Wikipedia más o menos trata todo lo que se trata en el museo. |
 |
| Algo bueno de aterrizar en Shanghai a las 6.25 de la mañana |
 |
| Hacinados |
 |
| Esta gota azul es la mascota de la Expo2010 de Shanghai, y está en todos los carteles. En toda la propaganda china que hay por la ciudad. Es increíble cómo está por todos lados, desde carteles de no pisar el césped hasta carteles de cómo de feliz es la escuela china. O esto es lo que deduzco yo con mi chino mandarín fluído. |
 |
| Pudong Rd. - Shanghai |
 |
| Una estatua dedicada a la vida marítima de la ciudad, pero yo juraría que el timón se coge hacia el otro lado, salvo que el barco de este machote tenga marcha atrás |
 |
| Para no poner el típico skyline de Shangha, lo pongo con un barco de por medio, que también está bonito |
 |
| Más hacinamiento en mis ventanas |
 |
| El Maglev es el tren más rápido del mundo. Al entrar a Shanghai "solamente" subió a 301km/h, y me queéd un poco decepcionado, pero luego a la vuelta todo quedó más claro 431km/h |
 |
| Lo dicho, ¡hasta mañana! |
No hay comentarios:
Publicar un comentario