Hace
dos años empezó toda esta andadura mentas sobre un traslado
temporal a Nueva Zelanda. En diferentes salones, teléfonos móviles
y tablets hemos podido explorar juntos las maravillas de un mundo que
se abría solamente interactivamente. Aquel lago Wanaka con un pueblo
de idéntico nombre a sus orillas se encuentra a tres horas y media
de Franz Josef. Un sitio perfecto para ir de fin de semana. Y más si
me dan cama gratis en YHA.
Así
que saliendo de currar a las cinco de la tarde, y habiendo funcionado
el cartelito que he puesto en la chimenea del hostel anunciando mi
falta de compañía en el viaje, emprendo camino con una chica
alemena, su bicicleta, un chico suizo y una chica que recogemos en el
pueblo siguiente. Se hace de noche en seguida, y todo el camino lo
hacemos en la oscuridad. La carretera es algo parecido a una comarcal
Soria-Valdeavellano... Ya sé que muchas comparaciones las hago con
Soria, pero ¿Qué son las comparaciones si no algo desconocido que
quieres asemejar a algo conocido para los demás? Y puesto que la
mitad de la población de Madrid (de Manuela Carmena y de todos) ha
estado en Valdeavellano de Tera, creo que es una buena manera de
comparar. Por cierto, en la búsqueda en Google de “alcaldesa
Madrid” todavía sale la Botella. Tened cuidado. Podemos, haced
algo!
Bien,
aquí el tema de las autovías lo llevan bastante mal. Es decir, que
no las hay. Y la West Coast es como Teruel, que no existe. Estamos
olvidados, como dice Josh, para nuestro bien y el de los animales.
Aquí no vienen ni los jefes de YHA a ver qué tal lo hacemos. Aquí
no viene nadie en invierno, y por eso la “Highway 6” es una
caminito de hormigas en la que los puentes son un solo sentido y hay
que esperar al otro lado, los desprendimientos son frecuentes y aún
la siguen cortando durante varios días seguidos por heladas,
hinundaciones o deslizamientos de tierra.
A mitad
de junio tenía pensado ir a Wanaka también. Trabajaba hasta las
tres de la tarde y después pretendía ir para allá, pero a medio
día empezaron a saltar las alarmas en la web de carreteras (la DGT
de aquí). La HW6 cerrada hacia al sur en el Haast Pass por nieve.
Cerrada hacia el norte por hinundaciones. Bloqueados en Franz Josef.
Dos días sin correo ni nada de nada. Otra vez más entiendo por qué
en mi contrato pone “bonus por lugar remoto”. En fin, que esos
días libres no conseguí salir de aquí, igual que el resto de la
gente del hostel, e igual que el resto de la gente no pudo llegar. Y
de hecho Emma enfermó y salió del pueblo hacia el hospital de
Greymouth en helicóptero. En una escala de 0-10, ¿Cuán diferente y
excitante es la vida aquí?
Pero
este finde sí que conseguí ir a Wanaka, como decía. El Haast Pass
estaba helado como un congelador. Íbamos tarde, pero conduciendo
despacito y con buena letra, como dice aquella, todo salió bien. A
la altura de Hawea Lake, cuyo nombre representa a una tribu local,
vimos tres ciervas dispuestas a saltar a la carretera justo después
de pasar nosotros, lo que nos acojonó un poco a todos y creó un
poco de tensión en el coche. Es la primera vez que veo ciervos
sueltos por aquí, porque la cría está bastante extendida y lo
mismo que ves granjas de vacas, las ves de ciervas.
Y en
Wanaka dejo paso a las fotos que veréis más abajo. Fuimos a ver el
Glaciar Rob Roy, del que vimos muy poco porque el camino estaba
cortado por riesgo de avalanchas, y subimos a Isthmus Peak, desde el
que se ven los lagos Hawea y Wanaka. Muy, muy, muy divertida e
impresionante la subida, en la que añoramos el uso de raquetas
durante la última hora, teniendo que caminar con nieve hasta por
encima de las rodillas. ¡Y también vimos ciervos! Estoy muy
ilusionado por el tema de los ciervos. El día de Rob Roy tuvimos que
conducir por una carretera bastante bien, que luego se convertiría
en una carretera bastante peor. Las casas empezaban a dar paso a los
ranchos. Los ranchos de vacas, toros, gallinas, cabras, ovejas,
ciervos, ciervas, gallifantes y ciervacos (esa extraña mezcla que
solo algunos con suerte conocen). La carreterucha dio lugar a una
pista forestal con mucho ganado por medio. Las vacas aquí son muy
peludas y achuchables. La pista forestal fue dando lugar al Camel
Trophy of Paris Dakar, cruzando ríos con el coche... Lo que nos
llevó al fin del mundo. Y del fin del mundo empezamos a patear.
Fury, el coche, se comportó como una señorita de montaña. Creo que
está muy bien educada. Es suave y coqueta, pero a la vez fuerte y
con coraje. Pero, como decía, dejo lugar a las fotos.
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| Hacia Isthmus Peak |
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| Cruzando puentes colgantes hacia Rob Roy |
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| Fury, en plena forma cual cierva por el monte |
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| Tanquilidad, todavía no me he hecho cazador |
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| Hawea Lake desde el camino a Isthmus |
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| La ardua tarea comienza. |
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| Volviendo desde Isthmus Peak tuvimos estas vistas del Hawea Lake. Tuvimos que sentarnos, frotarnos los ojos y cerciorarnos de que no era un dibujo, porque los colores eran totalemte de lienzo. El mejor lienzo de un Antonio López traido a nuestros ojos en forma de realidad. Y las fotos reflejan, como nunca lo hacen, exacatamente lo que estuvimos contemplando durante 20 minutos sin palabras |
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| Un koala en Isthmus Peak |
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| Captura de pantalla de mi móvil con el estado de las carreteras la semana pasada. La mayoría están cerradas por nieve o hielo y unas pocas son riesgo por nieve, hielo, hinundaciones o deslizamientos de rocas y tierra. |
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